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Cómo preparar té de cannabis

Definition
El té de cannabis es una bebida caliente que extrae cannabinoides de la flor de cannabis en forma bebible mediante una fuente de grasa, necesaria porque el THC y el CBD son lipofílicos y no se disuelven en agua. Un estudio de Pacifici et al. (2017) confirmó que la biodisponibilidad de los cannabinoides aumenta de forma notable al coadministrarse con lípidos. Es una de las formas más antiguas de consumir la planta, muy anterior al papel de fumar o a los vaporizadores.
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La infusión de cannabis es una de las formas más antiguas de consumir la planta: mucho antes de que existieran los vaporizadores o el papel de fumar, ya se infusionaba en agua caliente. La idea parece sencilla —extraer cannabinoides en líquido, beber, esperar—, pero la ejecución falla si no entiendes un detalle fundamental: el THC y el CBD no se disuelven en agua. Son compuestos lipofílicos, lo que significa que necesitan grasa para liberarse del material vegetal. Sin una fuente de lípidos, lo que obtienes es agua caliente con sabor a hierba y prácticamente ningún efecto. Un estudio de Pacifici et al. (2017) que analizó preparaciones orales de cannabis confirmó que la biodisponibilidad de los cannabinoides aumenta de forma notable cuando se coadministran con lípidos. Esta guía cubre la química detrás de ese principio y te lleva paso a paso por dos métodos fiables para preparar una infusión cannábica que realmente funcione.
Por qué no puedes saltarte la grasa
La grasa es el ingrediente más importante de esta infusión cannábica después de la propia flor. El THC (Δ9-tetrahidrocannabinol) y el CBD son moléculas lipofílicas: se disuelven en aceites y grasas, no en agua. Hervir cannabis en agua sola extrae algunos terpenos y trazas de THCA, pero los compuestos psicoactivos y terapéuticos quedan atrapados en el material vegetal. Según datos del EMCDDA (2024), las preparaciones orales de cannabis han ganado popularidad en toda Europa precisamente porque ofrecen una alternativa sin humo, aunque su eficacia depende por completo del método de preparación. Añadir leche entera, aceite de coco, mantequilla o incluso un buen chorro de bebida de avena le da al THC algo a lo que adherirse. Sin eso, la mayor parte del contenido activo acaba en la basura junto con los restos vegetales.
Esto también explica por qué el inicio y la duración de los efectos difieren respecto a fumar. Los cannabinoides ingeridos por vía oral pasan por el hígado, donde el THC se convierte en 11-hidroxi-THC, un metabolito que atraviesa la barrera hematoencefálica con mayor eficiencia y produce efectos más intensos y prolongados que el THC inhalado (Huestis, 2007). Calcula entre 45 y 90 minutos antes de notar algo, y una duración de 4 a 8 horas dependiendo de la dosis y tu metabolismo.
Paso 1 — Descarboxila tu cannabis
La descarboxilación es la conversión química, activada por calor, del THCA (no psicoactivo) en THC activo. Saltarse este paso es la razón más habitual por la que la infusión preparada con marihuana no funciona. La flor cruda contiene THCA, que no produce los efectos clásicos que la mayoría de la gente busca. Investigaciones preliminares de Rock et al. (2013) encontraron propiedades antiinflamatorias del THCA en modelos animales, pero si lo que quieres son efectos psicoactivos, la descarboxilación es imprescindible.
Precalienta el horno a 110 °C. Desmenuza la flor en trozos del tamaño de un guisante — no la muelas hasta convertirla en polvo, porque se quemará de forma desigual. Distribúyela sobre una bandeja forrada con papel de horno. Hornea durante 35–40 minutos, revisando a los 30. La flor debería pasar de verde a un tono dorado claro y oler a tostado, no a quemado. Déjala enfriar del todo antes de manipularla.
Un gramo de flor etiquetado al 20 % de THC contiene aproximadamente 200 mg de THC antes de pérdidas. La descarboxilación y la extracción nunca son 100 % eficientes: calcula perder entre un 30 % y un 50 % en el proceso. Aun así, es una cantidad considerable. Divide en consecuencia y empieza con poco.
Paso 2 — Elige tu método
Existen dos métodos fiables para preparar una infusión de marihuana, y ambos requieren una fuente de grasa para extraer los cannabinoides de forma efectiva. El primero es más sencillo y rápido. El segundo extrae más cannabinoides pero lleva más tiempo.

Método A: Cocción suave en el fuego (30 minutos)
Este es el enfoque cotidiano: una taza de infusión de marihuana con un efecto de leve a moderado.
Ingredientes para una ración:
- 0,3–0,5 g de flor de cannabis descarboxilada
- 240 ml de agua
- 1 cucharada de aceite de coco, mantequilla sin sal, o 120 ml de leche entera
- 1 bolsita de la infusión que prefieras (menta o chai van muy bien para enmascarar el sabor herbal)
- Miel o endulzante, opcional
Lleva el agua a un hervor suave — burbujas pequeñas en los bordes, no un borboteo volcánico, ya que las temperaturas demasiado altas pueden degradar los cannabinoides. Añade la fuente de grasa y remueve hasta que se disuelva. Incorpora la flor descarboxilada. Mantén a fuego bajo durante 20–30 minutos, removiendo cada pocos minutos. Cuela a través de un colador fino o una gasa de algodón sobre tu taza, presionando el material vegetal para extraer el líquido restante. Añade la bolsita de infusión, déjala reposar 3–5 minutos, endulza si te apetece y bebe.
Método B: Leche o nata infusionada con cannabis (45 minutos)
Mayor contenido graso significa mejor extracción. Este método produce una base concentrada que puedes añadir a cualquier bebida caliente: té, café, incluso chocolate caliente.
Ingredientes para 2–4 raciones:
- 0,5–1,0 g de flor de cannabis descarboxilada
- 350 ml de leche entera, leche de coco o nata para cocinar
- Especias al gusto: una rama de canela, 2–3 clavos, una pizca de nuez moscada, vainas de cardamomo
Combina la leche y la flor descarboxilada en un cazo pequeño. Añade las especias. Calienta a fuego bajo hasta que la mezcla empiece a desprender vapor — no dejes que hierva, porque la leche se quema con facilidad y el calor excesivo degrada el THC. Mantén ese calor suave durante 30–45 minutos, removiendo de vez en cuando. Cuela con una gasa. La leche infusionada resultante se puede dividir en porciones y añadir a una infusión recién hecha. Guarda las sobras en la nevera hasta 4 días.
Té de cannabis frente a fumar y a comestibles sólidos
La infusión preparada con esta planta se sitúa a medio camino entre fumar y los comestibles sólidos en cuanto a velocidad de inicio y duración. El cannabis fumado o vaporizado alcanza niveles máximos en sangre en cuestión de minutos, pero se disipa en 1–3 horas. Los comestibles sólidos (brownies, gominolas) pueden tardar 60–120 minutos y durar 6–10 horas. Esta bebida suele caer en el punto intermedio: inicio en torno a 45–90 minutos, duración de 4–8 horas. La forma líquida puede absorberse ligeramente más rápido que un brownie denso porque hay menos materia alimenticia que digerir, aunque la variación individual es considerable.

Paso 3 — Calcula tu dosis
La dosificación es el terreno donde se cometen la mayoría de los errores con esta infusión, y el inicio retardado es la razón principal. Los estudios clínicos sobre THC oral suelen hacer referencia a rangos de 5–10 mg para usuarios nuevos como contexto general de partida (MacCallum & Russo, 2018). Eso es mucho menos de lo que contiene un gramo completo de flor descarboxilada. Las respuestas individuales varían enormemente, así que la experimentación personal con cantidades bajas resulta fundamental.

| Material de partida | Contenido de THC (etiqueta) | THC estimado tras descarboxilación + pérdida de extracción (~40 %) | Raciones aproximadas a ~5 mg de THC |
|---|---|---|---|
| 0,25 g de flor | 20 % | ~30 mg | ~6 tazas |
| 0,5 g de flor | 20 % | ~60 mg | ~12 tazas |
| 1,0 g de flor | 20 % | ~120 mg | ~24 tazas |
Estas cifras asumen flor al 20 % de THC y aproximadamente un 40 % de pérdida durante la descarboxilación y la extracción. Los valores reales varían según el control de temperatura, el tiempo de extracción y el contenido graso del lípido elegido. Lo que queda claro es que un solo gramo rinde mucho más cuando lo bebes que cuando lo fumas. Si usas el Método B (leche infusionada), divide el lote total en porciones en lugar de bebértelo entero. Son estimaciones orientativas, no instrucciones de dosificación precisa: el contenido real de cannabinoides en tu taza variará.
Paso 4 — Prepara, bebe y espera
La paciencia es la parte más importante de beber esta infusión. Los cannabinoides orales suelen tardar entre 45 y 90 minutos en alcanzar la concentración plasmática máxima, y algunas personas reportan un inicio de hasta 2 horas dependiendo del contenido estomacal y el metabolismo (Huestis, 2007). Repetir la dosis antes de la marca de las 2 horas es la causa más frecuente de experiencias orales incómodas con cannabis — no la potencia.
Comer algo ligero 30 minutos antes de beber el té puede suavizar la absorción y reducir las náuseas, aunque puede retrasar ligeramente el inicio. Beber con el estómago completamente vacío acelera las cosas, pero puede sentirse más intenso y ocasionalmente provocar molestias gástricas.
Paso 5 — Que sepa bien de verdad
Esta infusión de cannabis por sí sola tiene un sabor terroso, vegetal y notablemente amargo. La mayoría de la gente quiere disimularlo, y la combinación adecuada de especias o hierbas marca una diferencia enorme. Algunas combinaciones que funcionan bien:
- Mezcla tipo chai: Canela, cardamomo, clavo, pimienta negra y jengibre. Los sabores especiados fuertes enmascaran el gusto del cannabis casi por completo, y la pimienta negra contiene β-cariofileno, un terpeno que se une a los receptores CB2 (Gertsch et al., 2008).
- Menta y miel: Limpio, sencillo, y la dulzura compensa el amargor.
- Cúrcuma y jengibre: Una base tipo «leche dorada» usando el Método B con leche de coco. La cúrcuma aporta color y su propia calidez terrosa.
- Pétalos de rosa y limón: Más delicado, funciona mejor con variedades de cannabis de perfil floral o cítrico.
Un chorrito de zumo de limón también puede ayudar: el ácido cítrico podría contribuir a convertir restos de THCA, aunque el efecto a temperaturas de infusión es modesto comparado con la descarboxilación en horno.
Qué necesitas para preparar té de cannabis
La calidad de la materia prima importa más que la técnica. Si buscas flor de cannabis específicamente para preparar té, elige variedades con un perfil de terpenos que te resulte agradable: las cepas con notas florales o cítricas suelen producir una infusión más agradable al paladar que las variedades diésel o skunk. Mucha gente también opta por flor de CBD para una versión no intoxicante. Azarius ofrece mezclas herbales y hierbas para vaporizar que funcionan bien como base aromática — productos como Dream Herb (Calea zacatechichi) o Blue Lotus pueden añadir capas interesantes a tu preparación. Un colador de malla fina o bolsas de té reutilizables merecen la pena; la gasa de algodón funciona, pero las herramientas dedicadas resultan más prácticas si preparas té con regularidad.
Lo que el té de cannabis no puede hacer
Esta infusión elaborada con marihuana no es una herramienta de dosificación precisa, y sería deshonesto pretender lo contrario. Incluso con una descarboxilación cuidadosa y una buena fuente de grasa, la eficiencia de extracción varía de un lote a otro. No puedes saber exactamente cuántos miligramos acabaron en tu taza de la misma manera que con un comestible analizado en laboratorio o una tintura medida. El método también desperdicia más cannabinoides que las técnicas de extracción profesionales: la preparación casera de esta bebida es inherentemente menos eficiente que los comestibles producidos comercialmente. Si la dosificación precisa te importa por razones médicas, un aceite estandarizado o cápsulas son una opción más adecuada. Esta infusión cannábica encaja mejor con personas que disfrutan del ritual, prefieren una curva de inicio más suave y se sienten cómodas con cierta variabilidad.
Errores frecuentes y cómo evitarlos
La mayoría de los fracasos con la infusión de marihuana se reducen a un puñado de errores repetidos. Estos son los que vemos con más frecuencia:
- Saltarse la descarboxilación: El error más habitual con diferencia. La flor cruda en agua caliente no libera prácticamente nada de THC. Si buscas efectos psicoactivos, descarboxila primero.
- Olvidarse de la grasa: El agua sola no puede extraer THC de forma eficiente. Incluso una cucharada de aceite de coco marca una diferencia abismal.
- Hervir con demasiada fuerza: El THC empieza a degradarse a temperaturas altas. Lo que buscas es un hervor suave — burbujitas en los bordes, no un volcán en erupción.
- Repetir la dosis demasiado pronto: El cannabis oral puede tardar hasta 2 horas. La franja entre «esto no me hace nada» y «ah, ya está aquí» es donde la gente se mete en problemas.
- No colar bien: El material vegetal que queda en el té añade amargor y puede provocar molestias estomacales leves. Usa un colador fino o una gasa y exprime a fondo.
- Usar demasiada flor: Un gramo entero en una sola taza es una cantidad muy fuerte por vía oral. Los estudios clínicos sobre THC oral suelen situar el rango de inicio en 5–10 mg (MacCallum & Russo, 2018), así que empezar con 0,25–0,5 g por ración es lo habitual para quienes se inician en los comestibles.
¿Y el té de THCA (sin descarboxilación)?
El té de THCA es un producto fundamentalmente distinto de la infusión descarboxilada de esta planta: no es intoxicante y no producirá los efectos clásicos asociados al THC. Algunas personas preparan deliberadamente su bebida sin descarboxilar, buscando el THCA en lugar del THC. Investigaciones preliminares de Rock et al. (2013) encontraron propiedades antieméticas y antiinflamatorias del THCA en modelos animales, aunque los datos clínicos en humanos siguen siendo escasos. Si te interesa este enfoque, simplemente infusiona flor cruda o recortes en agua caliente con una bolsita de té. El resultado es una bebida suave y herbal. Solo ten claro que no producirá efectos psicoactivos.
Cómo conservar el té de cannabis
La infusión de marihuana recién preparada se consume mejor el mismo día. Si has preparado leche infusionada con el Método B, guárdala en un tarro cerrado en la nevera hasta 4 días. La grasa puede separarse — simplemente agita o remueve antes de usar. Congelar la leche infusionada en cubiteras funciona muy bien para un almacenamiento más largo (hasta 2 meses), dándote porciones predosificadas que puedes echar directamente en una taza caliente cuando te apetezca. La potencia de los cannabinoides se degrada con el tiempo, especialmente con la exposición a la luz y al calor, así que los recipientes opacos guardados en el fondo de la nevera son lo más adecuado.
Combinar el té de cannabis con otras hierbas
Esta infusión cannábica combina sorprendentemente bien con otras hierbas funcionales, y mezclarlas puede mejorar tanto el sabor como la experiencia. La pasiflora (Passiflora incarnata) es una combinación popular: muchas personas que compran infusión de pasiflora señalan que añade una cualidad relajante que complementa bien al cannabis. La raíz de valeriana es otra opción para las infusiones nocturnas. En Azarius, las mezclas herbales como Relax Tea o Sleep Tea se usan a menudo como base aromática, infusionando la bolsita herbal junto con el líquido infusionado con cannabis. La damiana y la wild dagga son dos hierbas más de la gama de Azarius con las que algunos entusiastas de esta bebida experimentan. La clave está en preparar primero la base de la infusión con cannabis usando el Método A o B, y después añadir la bolsita herbal durante la fase final de reposo para que los sabores herbales delicados no se destruyan con una cocción prolongada.
Nota sobre interacciones
El THC y el CBD se metabolizan a través de las enzimas del citocromo P450, en particular CYP3A4 y CYP2C9. Los inhibidores o inductores potentes de estas enzimas — incluidos ciertos medicamentos — pueden alterar la forma en que tu cuerpo procesa los cannabinoides. Si tomas medicación con receta, especialmente anticoagulantes, antiepilépticos o medicación psiquiátrica incluyendo ISRS e IMAO, consulta con un profesional sanitario antes de combinar. El EMCDDA (2024) señala que las interacciones farmacológicas con cannabinoides orales siguen estando insuficientemente investigadas, y las respuestas individuales varían de forma amplia.
Referencias
- EMCDDA (2024). Cannabis legislation in Europe: an overview. European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction.
- Gertsch, J., Leonti, M., Raduner, S. et al. (2008). Beta-caryophyllene is a dietary cannabinoid. Proceedings of the National Academy of Sciences, 105(26), 9099–9104.
- Huestis, M. A. (2007). Human cannabinoid pharmacokinetics. Chemistry and Biodiversity, 4(8), 1770–1804.
- MacCallum, C. A. & Russo, E. B. (2018). Practical considerations in medical cannabis administration and dosing. European Journal of Internal Medicine, 49, 12–19.
- Pacifici, R., Marchei, E., Salvatore, F. et al. (2017). Evaluation of cannabinoids concentration and stability in standardized preparations of cannabis tea and cannabis oil. Clinical Chemistry and Laboratory Medicine, 55(10), 1555–1563.
- Rock, E. M., Kopstick, R. L., Limebeer, C. L. & Parker, L. A. (2013). Tetrahydrocannabinolic acid reduces nausea-induced conditioned gaping in rats. Psychopharmacology, 228(1), 71–77.
Última actualización: abril de 2026
Preguntas frecuentes
8 preguntas¿Se puede preparar té de cannabis solo con agua?
¿Cuánto tarda en hacer efecto el té de cannabis?
¿Es obligatorio descarboxilar el cannabis para hacer té?
¿Cuánta flor de cannabis necesito para una taza de té?
¿Puedo guardar el té de cannabis para después?
¿El té de cannabis es más suave que los comestibles sólidos?
¿Qué fuente de grasa funciona mejor para el té de cannabis?
¿Por qué es necesaria la descarboxilación antes de preparar té de cannabis?
Sobre este artículo
Joshua Askew ejerce como Director Editorial de los contenidos wiki de Azarius. Es Director General de Yuqo, una agencia de contenidos especializada en trabajo editorial sobre cannabis, psicodélicos y etnobotánica en múlt
Este artículo wiki se ha redactado con ayuda de IA y ha sido revisado por Joshua Askew, Managing Director at Yuqo. Supervisión editorial a cargo de Adam Parsons.
Aviso médico. Este contenido es únicamente informativo y no constituye asesoramiento médico. Consulta a un profesional sanitario cualificado antes de consumir cualquier sustancia.
Última revisión 19 de abril de 2026
References
- [1]Barrus, D. G., et al. (2016). Tasty THC: Promises and challenges of cannabis edibles. Methods Report, RTI Press.
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- [3]EMCDDA (2018). Cannabis legislation in Europe: An overview. European Monitoring Centre for Drugs and Drug Addiction.
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